Terry O'Neill: El fotógrafo de la fama

0
62


The Rolling Stones. 1963. ©Terry O´Neill / Iconic Images / Cortesía MONDO GALERIA

¿Cómo era el Londres de los años 60?

Era fantástico. El mejor lugar del mundo. La gente tenía buenos trabajos. A todos los jóvenes se nos dio la oportunidad y mira lo que pasó: revolucionamos el mundo.  

¿Qué es lo que más le sorprendió de los Rolling Stones? Algo que no se esperara.

Nada. Yo también era músico, así que estaba acostumbrado. Nada me sorprendía de ellos. Simplemente eran una muy buena banda de blues. Solía ir a verlos tocar en un pub de Richmond los viernes por la noche. Así que estaba encantado de hacerles fotos y ayudarles en el camino. 

Tuvo la oportunidad de conocer a Brian Jones. ¿Cómo era?

Era un tipo genial. De vez en cuando tenía depresiones, pero era genial. Probablemente fuese el más profundo y maduro de todo el grupo. El resto eran muy sociables, y Brian era muy complicado.  

¿Cómo era la relación entre Brian y el resto de miembros?

Brian llevaba el grupo, era suyo. Él cobraba cinco libras más a la semana que el resto, y no sé si es algo que les gustaba o no, pero lo aceptaron. Él era el mejor músico del grupo, y después murió y Mick se hizo con todo y lo convirtió en una máquina gigantesca de rock´n´roll. 

¿Cuál es la foto que más le gusta de la exposición?

La del grupo yendo a trabajar. Nunca ves a un grupo así, yendo al trabajo, y eso es lo que quería captar. 

¿Los héroes de la clase obrera?

Eso es. 

¿Siguen viéndose? 

Sí, veo a Bill, a Keith y a Charlie. Podría ver a Mick, pero no me gusta.  

¿Por qué?

Él ha hecho de todo esto una gran máquina de hacer dinero. Y creo que el resto solo querían tocar música, y Mick lo convirtió en un monstruo.  

Pero ellos le han seguido…

Mick ha intentado hacerlo por su cuenta y nunca lo consiguió. Y Keith y Charlie podrían sí que hubieran podido. Mick los necesita para seguir existiendo.  

¿Con quién se lo pasó mejor: con los Beatles o los Stones? 

The Rolling Stones. 1963. ©Terry O´Neill / Iconic Images / Cortesía MONDO GALERIA

The Rolling Stones. 1963. ©Terry O´Neill / Iconic Images / Cortesía MONDO GALERIA

Con los dos. La diferencia era que cuando estabas con los Beatles era como si estuvieras con una sola persona. Lo hacían todo juntos. Por el contrario, los Stones eran independientes, cinco personalidades diferentes. A los Beatles los veías todo el rato bromeando y riéndose. 

¿Y qué hay de Paul McCartney y John Lennon? Ellos debían de ser muy especiales.

Sí, lo eran. Pero si te sentabas con ellos, siempre estaban todos. La verdad es que nunca me quedé muy contento con las fotos que hice de los Beatles. Nunca sentí que pude profundizar con ellos. 

Ha trabajado con gente con grandes egos. ¿Cómo lidiaba con aquello?

Intentaba permanecer en un segundo plano. Me gustaba ser una sombra. Esa es la clave de la buena fotografía. Lo aprendí de Frank Sinatra. Él me dejó acompañarle a todas partes, y después de tres semanas me di cuenta de que me había dado el mejor regalo posible, sin ni siquiera haberme preguntado nada ni haberme frenado. Era fantástico. 

¿Era difícil volver a la realidad después de frecuentar estos círculos?

No, también era mi realidad. Es el mundo en el que vivo. Es mi día a día, nada me sorprende. 

Después de estos años, ¿ha encontrado algún común en todos los artistas?

Sí, que son sinceros y creen en lo que hacen. Esa es la virtud del artista.  

Háblenos sobre la historia tras la foto de Faye Dunaway el día después de los Oscar.

La única foto que ves de la gente que ha ganado un Oscar es de ellos sujetándolo y dando las gracias, y yo sabía que tras del Oscar su vida iba a cambiar. Y quería captar ese momento al día siguiente, cuando están aturdidos por el éxito. Quería captar eso y es una de las fotos más famosas sobre Hollywood.  

Faye Dunaway el día después a haber ganado el Oscar a Mejor Actriz por su papel en 'Network' en 1977.

Faye Dunaway el día después a haber ganado el Oscar a Mejor Actriz por su papel en ‘Network’ en 1977.

He leído que ya no le gusta hacer fotos. ¿Por qué?

No hay nadie a quien quiera fotografiar. No me gusta la gente. No me gustan las supermodelos, no me gusta la música, no me gustan las estrellas de cine… No son como las estrellas de cine con las que yo he crecido, así que no tengo ganas de hacer fotos. Hacen películas como Batman versus Superman, y yo no quiero ver películas así. Quiero ver Ciudadano Kane o La ley del silencio. Ya no hacen películas como esas. 

Ha pasado décadas pegado a artistas como Frank Sinatra o Elton John. ¿No acababa siendo confuso pasar tantas horas en la vida de otra persona?

Estaba acostumbrado. Todos los artistas son iguales. Tienen diferentes nombres pero son lo mismo. A todos les invade lo mismo, buscan el éxito. Y yo encajaba en esa escena. 

En aquellos días se le consideraba un cazatalentos. ¿A quién apoyaría en la actualidad?

El último que encontré fue Amy Winehouse. Ahora mismo no hay nadie más. 

¿Pudo hacerle una foto a Amy?

Sí. Y estoy muy contento por eso.

Puedes visitar la exposición ‘Breaking Stones. A band on the brink of Superstardom. 1963-1965. Terry O’Neill y Gered Mankowitz’ en la Galería Mondo (Calle San Lucas, 9. Madrid) hasta el 30 de mayo.

La muestra coincide con el lanzamiento de una edición limitada del tequila José Cuervo dedicada a The Rolling Stones, ya que durante su gira de 1972, ‘Sus Satánicas Majestades’ solían matar los nervios tomando Tequila Sunrise preparado con José Cuervo.



Source link

No hay comentarios

Dejar respuesta